Posts Tagged ‘Eslovaquia’

h1

Alko

noviembre 6, 2009

Cuando se acusa de borrachines a la población de cualquier país eslavo su defensa siempre suele ser que en todas las naciones del planeta una gran mayoría bebe alcohol, y que por ello no son diferentes a sus costumbres. Esto viene por desconocimiento ante el hecho de que sus bebidas típicas tienen casi siempre graduaciones el doble de altas, y además son servidas en mayores cantidades y solas. El Ministerio de Salud ruso por ejemplo alertó en 2007 que los rusos habían triplicado su consumo de alcohol en los últimos 16 años, llegando a meterse anualmente 15 litros de alcohol puro en el cuerpo, normalmente desde edades cercanas a los 13. (Aunque no se pueden obviar los 11 litros de alcohol puro que se traga un británico medio, comparado con el 1.5 de un turco. En España los datos más recientes que he podido encontrar apuntan a 9.6 litros en 2002, pero por entonces la cantidad estaba cayendo en picado desde los 13 litros de los años 70; supongo que ahora a finales de 2009 y tras el cierre del botellón estaremos en los 8 o menos). Las consecuencias de tanto alcohol al final brillan por todos lados.

Una de las cosas que nunca dejará de sorprenderme y no podré comprender, dejando a un lado la alegría y soltura a la hora de preparar destilaciones caseras ilegales, en cuya preparación he sido testigo y partícipe -sin llegar a probar el resultado eso sí, una cosa es la curiosidad por la química y otra el no apreciar el sentido de la vista- es la total ausencia de “sentido” en la cultura del alcohol eslava, por llamarlo de alguna forma. Normalmente la gente que bebe usa el alcohol como un medio para disfrutar de una noche de fiesta posterior, porque cree que necesita una ayuda para desinhibirse o simplemente porque debido a la costumbre le resulta placentero tomarse una copa puntual. En los países eslavos a veces se maquilla el ingerir alcohol con motivos en apariencia justificados (cumpleaños, día del nombre, etc.) pero sólo en la mitad de las ocasiones. En el resto simplemente se suele buscar una evasión de la realidad, sin importar el beber solo o en compañía, que a ojos externos sería un alcoholismo crónico inexplicablemente asumido y aceptado socialmente, pero aún más difícil de catalogar: en otras ocasiones se bebe justo antes de irse a dormir, y ya ahí mi capacidad de comprensión se ve superada.

Un ejemplo. Este verano en Budapest quedé con un compañero del curro también fan de Nine Inch Nails para ir al concierto correspondiente. Mi compañero, pese a dar la impresión de ser algo cafre en ocasiones, es un tío responsable en el curro y que incluso llegó por una corta temporada a ser profesor de escuela -incluso le solicitaron que no se decantara por la empresa privada y continuara allí la docencia dada su buena labor-. Sin embargo, dos horas antes del concierto, se compró una botella de 375 ml de Jägermeister y se la pimpló a palo seco, a morro, en diez minutos como si fuera cocacola. Recordemos que eso fue 2 horas antes del concierto, a modo de merienda. Luego, en pleno calor de la actuación, nada de refrescarse o pillar tan siquiera una cerveza. Nada. Y le sorprendió que me sorprendiera.

h1

Gazpacho

junio 26, 2009

En los restaurantes de confianza donde suelo ir a almorzar a diario ofrecen con el menu 2 sopas distintas a elegir. Hoy las opciones eran puchero normal y para mi sorpresa, como dice el título, gazpacho. A la hora de pedirlo me he sentido ridículo pronunciando en eslovaco para que me entendieran a la primera -gaspajo-, pero luego me ha sorprendido gratamente lo que me han dado. Bien es cierto que el perejil y el toque de azúcar (sí, gazpacho con azúcar) sobraba, pero por lo demás estaba muy bueno -será que llevo un año sin probarlo y cualquier cosa me iba a saber a gloria-. No obstante en el almuerzo éramos diez, nueve eslovacos y yo, y todos a excepción del que escribe pidió puchero. Sólo uno de mis compañeros llego a preguntarme por los ingredientes mientras esperabamos que trajeran la comida y sólo ese mismo compañero se atrevió a probarlo luego de mi cuenco, diciendo que por supuesto le daba mil vueltas al puchero de los cojones (no hay semana que no lo tomen una o dos veces, aunque sospecho que son más cuando no los veo los fines de semana). No se si será porque una sopa servida fría (como era anunciada en el menú) les suena blasfemo y sin sentido… porque luego aqui son tremendamente curiosos a la hora de probar el alcohol extranjero -todos saben más de vinos españoles, moscatel incluído, que yo-.

Nótese que es el primer plato español que menciono en este blog porque es el primero medio decente que pruebo en este pais. En Austria ya me fui de tapas una vez y, aunque el dueño del local en cuestión era latinoamericano, aquella experiencia fue sobresaliente. Pero en lo que respecta a Eslovaquia… aún recuerdo los “muslos de pollo a la española” de la semana pasada que no eran más que pollo asado recubierto de niva, un queso del norte del pais muy parecido al roquefort solo que con un toque más fuerte de sal. En realidad el plato que mas conocen aqui como ibérico (aún no he encontrado a nadie que sin haber viajado a la piel de toro sepa lo que es la paella o el jamón serrano por ejemplo, asi que no nos vendemos tan bien como pensamos) es el llamado “pájaro español”, que consiste de un filetito de pollo o de cerdo relleno de huevo duro y… pepinillos en vinagre, que se mete en el horno. Luego les digo que en España, salvo para las hamburguesas, la forma común de comer los pepinillos -y los encurtidos en general- es directamente sin cocinarlos, y no me creen. Y también les digo que la comida española en general no es picante como la mexicana, y tampoco me creen.

-¿Qué palabras sabes en mi idioma?
-Ah, sólo unas pocas: “Hola, ¿qué tal?”, “Olé”, “Sangría”, “Desperado”…
-¿”Desperado”, cómo la película? Nunca he escuchado a nadie usarla. Se dice “desesperado“.
-No me lo creo.

h1

Skk

octubre 26, 2008

Me va a resultar muy interesante analizar cómo Eslovaquia se transforma a medida que el euro llega a sus venas. De momento recalcar la ambiciosa y casi utópica idea de “igualar el nivel de precios” respecto a Europa, lo cual implica eliminar una -si no la principal- de las bazas de las inversiones extranjeras. No estoy del todo seguro respecto a lo que va a suceder de aquí a 5-10 años: o veo a la región enriquecida por conveniencias estratégicas o en total ruina. Personalmente habría dejado el Euro fuera hasta que Hungría y la República Checa hicieran también el cambio de moneda. No obstante es interesante ver la incorporación de la moneda única como un valiente despunte. Hungría está muy pero que muy tocada, Polonia en vaca flacas y los Checos no levantan cabeza. Si a eso sumamos que Ucrania sigue siendo tabú a muchos niveles, Eslovaquia es el primer eurobastión del Este y puede dar la sorpresa (a largo plazo, claro).

h1

Spoiler

mayo 23, 2008

h1

Panceta

marzo 11, 2008

bacon5.jpg

En el centro de Europa existe la mala costumbre de hacer perniciosos los alimentos más saludables. Por ello se atiborran de brócoli, añadiéndole siempre eso sí bacon frito, o acompañando las espinacas con salami. Llevo meses asistiendo a atracones de grasa en Eslovaquia y ante la realidad sólo puedo esgrimir que las personas eslavas tienen una genética de doble filo. Sólo hay que echar un vistazo alrededor para ver que la mayoría son estilizados y delgados, y cuesta ver a gordos y gordas por la calle. Extraño, se puede pensar, viendo la enorme variedad de embutidos, pasteles y chocolatinas a las que son adictos. Pero este fin de semana, cuando un compañero eslovaco de metro noventa y setenta y cinco kilos hizo 3 ingestiones de salchichas de distintos tipos en menos de 14 horas, simplemente porque las adoraba, decidí indagar en el tema.

sausage.jpg

¿La obesidad es inexistente en Eslovaquia? Buscando un poco en internet uno se da cuenta que es justo lo contrario. Para prueba el ranking de obesidad por países. EEUU, México y UK se encuentran entre las tres primeras posiciones, algo poco sorprendente, pero… ¿adivinais quiénes son los cuartos del ranking? En efecto, el cuarto país del mundo en obesidad es Eslovaquia.

3387-salami.jpg

No puede ser, me dije. La República Checa, donde sí encontré gente más entrada en carnes, ocupa un 9º puesto (España el 11º) y Polonia, el auténtico paraíso de las curvas, está en el 18º ¿Explicación? Confundir “estar gordo” con “obesidad”. Pese a que en países mediterráneos, por poner un ejemplo, exista más predisposición a acumular grasa bajo la piel, los eslovacos cuentan con una de las tasas de mortalidad por crisis cardíaca más altas del planeta. Tienen tradiciones muy buenas, como desayunar hortalizas crudas -en bocadillos con mucha mantequilla, claro- y les encanta la fruta -importada junto con las verduras masivamente de España-, pero no saben separar lo que es pernicioso en abuso y lo que no -es obligatorio poner el peso de los ingredientes en todos los restaurantes y bares, pero en el supermercado el 99% de los alimentos no indica la cantidad de grasas, hidratos, calorías, etc. que contienen-. Luego preguntando me enteré que sólo desde hace 5 años se enseña en la escuela lo que es la pirámide alimenticia, y claro, todas las piezas encajaron.

bacon-2.jpg

h1

Copos

noviembre 8, 2007

Un eslovaco puede esperar muchos años de su vida antes de ver por vez primera el mar. Ese mar cayó ayer del cielo muy lentamente y hoy al levantarme vi cómo desaparecía ante mis ojos. Este fin de semana se esperan máximas -no mínimas- que rondarán los -1ºC. De surgir ese mar de nuevo no desaparecerá tan rápido.