Posts Tagged ‘Budapest’

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NIN

julio 28, 2009

Uno no va a conciertos de su banda favorita todos los días. De hecho era el primero de Nine Inch Nails al que iba -y por decisiones de su líder muy probable y desgraciadamente el último- pero he quedado bastante satisfecho. A grandes rasgos puede soltarse sin tapujos que sobre el escenario este Wave Goodbye Tour y concretamente el concierto de Budapest al que asistí ha resultado casi perfecto. No explicaré hasta que punto puede fluir la profesionalidad sobre un escenario; dejaré los halagos para otra ocasión y en cambio comentaré los pocos puntos negativos, porque los hubo, aunque más en los ojos de un fan demasiado exigente que de alguien con verdadera objetividad.

Entiendo que entre canciones haya márgenes de improvisación, más aún en un tour largo donde debe ser muy cansino tocar siempre algunas canciones “fijas”. Pero esa improvisación debe recaer en alguien que tenga creatividad y, pese a que Robin Fink me parezca una bestia con la guitarra, enturbiaba muchas transiciones. Supongo que no mucha gente se daba cuenta de ello -como corroboré luego- pero he visto muchos directos grabados tanto de la plantilla inicial como de las pasadas y creo poder justificar lo que digo. Tanto se esforzó Fink de forma indebida que al parecer hasta se cortó en un dedo cerca del final. Por lo demás el nuevo batería y bajista cumplieron muy bien, incluso cuando se pusieron ante el teclado o el cello en algunos temas.

Pero el mayor y último punto negativo fue el tracklist, también en relación con que se trata de un tour larguísimo -o casi interminable, porque no lo terminan de cerrar-. Es una lástima que de discos tan cortos como Broken o The Slip, de menos de 7 canciones, tomaran entre 3 y 4 temas, y que de los otros apenas tomaran 1 o 2, metiendo temas innecesarios de bandas sonoras como el Dead Souls. Si ya es molesto que de los 36 temas que componen el Ghost I-IV no tocaran NINGUNO, más chungo fue que de mi album favorito, The Fragile, sólo tocaran La Mer, que no es que sea malo pero fue utilizado como un mero interludio para coger aire. Y no, tampoco hubo Closer, aunque es comprensible que la tengan quemada desde hace años.

Dejando a un lado quejas quisquillosas, fue grato recibir un mail desde nin.com el día antes con instrucciones especiales para la entrada que había reservado online. Además de la política de “graba lo que quieras en el concierto” la banda tiene otra norma más placentera: “dale las mejores entradas a los fans más flipados”. Y de esta forma obtuve una entrada VIP -tuneada to wapa con el logo en plata- que me dio permiso para pulular tanto en la zona de a pié como en las gradas de forma que hasta podía ojear el backstage por el lateral. De lujo eso de poder bajar a dar codazos y luego subir a tomar fotos con tranquilidad, aunque en tu ausencia quien usa la cámara no sepa distinguir entre zoom digital y óptico.

Espero poder ver en directo al cabezón de Reznor otra vez, aunque sea bajo otro nombre y tocando el ukelele. Sé que no aguantará mucho en silencio.

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Simbionte

octubre 11, 2008

La semana pasada realizaron una serie de rotaciones en el trabajo y he cambiado de proyecto. Supuestamente ahora tengo un ambiente más estable y menos experimental, pero en apenas un mes ya me había habituado a compañeros de equipo y a diversas herramientas que parcialmente dejaré atrás. Ahora me centraré en Symbian, que estoy aprendiendo desde cero con todo lo bueno y malo que eso supone, y mi trabajo consistirá en añadir algún nuevo detalle a la futura revisión del Nokia N96. En realidad es como empezar de nuevo, así que no sé cómo transcurrirán las próximas semanas. De estar en un equipo de 10 personas sólo en mi ciudad, ahora somos otro tipo y yo solamente. Veremos, porque me han elegido para sustituir a un ingeniero de 15 años de experiencia y dudo que logre disimular su ausencia. Hace 15 años yo aún estaba aprendiendo a dividir con decimales.

Igualmente he recibido el primer sueldo y he comenzado las clases. Estoy deseando renovar contrato en diciembre y ver hasta qué punto engorda mi cuenta corriente, porque hasta entonces será raquítica. Respecto a la facultad, poco que decir salvo lo experto que me estoy volviendo en disimular mi cansancio por las tardes. Eso, y lo mal que llevo al ser consciente de que pago por aprender cosas totalmente inútiles y de las que muy probablemente me arrepienta -por lo no sencillo del temario-.

También he quedado varias veces con los nuevos erasmus de las tres residencias. Les cuesta tanto comprender que tengo responsabilidades como a mí ser capaz de salir entre semana, y a veces, hasta en findes. No haré comparaciones pero de un año para otro hay muchas cosas distintas, tantas que acrecientan mi sensación de no pertenencia: Yo era y sigo siendo del grupo de gambiteros del 07-08. Por lo demás son muy buena gente y espero quedar más veces así como hacer algún que otro viaje con ellos.

Y poco más me apetece contar desde un país en el que nadie habla ni se ve afectado por la crisis. Más allá de la llegada del euro en Enero, el hockey y los sucesos en países fronterizos, el resto que acontece en el mundo es considerado como curiosidad por los eslovacos. Suerte que leo prensa extranjera todas las mañanas.

En las fotos, algunos detalles del finde pasado en mi reencuentro con Budapest.