Archive for the ‘Slovakia’ Category

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Dolores

agosto 16, 2010

Uno no se encuentra todos los dias con una parodia del mundo hispano desde los ojos eslavos…

… sin palabras.

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Left

noviembre 8, 2009

Hoy, por primera y única vez en mi vida, he encontrado un juego en Kosice a precio más barato que en páginas webs anglosajonas: Left 4 Dead para X360 a 14 euros, frente a las 17,9 pounds más gastos de envio de, por ejemplo, Amazon. El problema ha sido al ir a pagarlo. El encargado se me ha acercado sonriente y me ha dicho “¿Por qué no te esperas un par de semanas? Entonces saldrá la segunda parte”. Le he respondido que me quedaba con la primera, ahorrándome comentar que mejor lo barato y bueno conocido que pagar el cuádruple por algo que puede ser peor. Pero entonces el tipo se me ha acercado con rostro serio, mostrándome sus demacrada dentadura y obligándome a oler su sudor, y me ha dicho “¿No tienes la consola pirateada? La puedes flashear por 30 euros”. En ese momento he sonreído, creyendo que estaba ante una cámara oculta, y he mirado a mi alrededor. Me encontraba en el amplio local de una conocida franquicia de electrónica de consumo, dentro de un centro comercial grande, pero la oferta era propia de un mercadillo. Al preguntarle si me la flasheaba él mismo allí dentro me ha respondido con desconfianza: “No, no, te lo haría un amigo”.

No engañaré a nadie. En mi vida el porcentaje de legalidad vs piratería será de 1-100, pero con la X360, ya sea porque el bolsillo me lo permite, la importación ofrece precios justos y soy desarrollador software, me he propuesto ser legal al 100%. Y para mi sorpresa la oferta de aquel tipejo me ha revuelto el estómago. Entre otras cosas él se dedica a vender juegos originales, ¿acaso si hubiera querido comprar una película me habría recomendado descargarla? Tragué saliva, le devolví el juego y me marché de la tiendas después de decirle que me lo había pensado mejor. Ya caerá en otro momento… y lugar.

Luego al llegar a casa me he topado con que este martes Stephen King publica una novela con la misma idea que comencé a desarrollar hace 6 años, y que dejé cerca de la página 100. El motivo del abandono fue que no se me ocurría un final lo suficientemente satisfactorio más allá del “todo es un sueño” o “el protagonista es víctima de su locura”. Desconozco el origen del domo en la obra de King; en el mio todo recaía en la obsesión pictórica del protagonista con la obra del Bosco. Concretamente en el grabado “la creación del mundo” que hay en el reverso de “El jardín de las delicias”. Además, el tema del domo fue muy ridiculizado en la película de los Simpsons, por si alguno lo recuerda.

Eso sí, al Stephen King de la última década lo piratearía sin remordimientos. Aunque claro, para eso debería merecer la pena, y no es el caso.

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Rusko

octubre 30, 2008

Estaba preparando un post totalmente encabronado tras ver los videos de la vergonzosa negativa del gobierno a reformar las Ingenierías Informáticas cuando he preferido cambiar la bilis por algo más suculento, como puede ser mi primera visita al nuevo y por ahora único restaurante ruso de Kosice. Eso sí, no esperéis unas fotos tan estupendas como de costumbre ya que las hice con el móvil y por mucha óptica Carl-Zeiss que tenga a veces las arruina con determinados tipos de iluminación y distancias.

En dos de las fotos se aprecia una carta exclusivamente de vodkas, la mayoría de las botellas con algún ingrediente vegetal flotando en su interior. El precio de la botella venía a ser de aproximadamente 7 euros, aunque no le veo sentido meterse semejantes lingotazos en un restaurante elegante. Las otras dos bebidas que salen arriba en vaso no son alcohólicas y me resultaron muy especiales. La transparente está hecha a base de estracto de la flor de un árbol ruso cuyo nombre no recuerdo, y el sabor era parecido al yogurt casero. La bebida oscura en cambio está hecha con pan fermentado -un compañero del trabajo bromeó hoy con que los rusos fermentan hasta las piedras- y su sabor es clavado al de las uvas pasas.

En cuanto a las comidas yo me pedí palacinky (la versión soviética de los crepes, aunque para mi mas sabrosos) con caviar y salsa de limón. En realidad resultó ser el mal llamado “caviar rojo” (huevas de salmón) pero al estar acostumbrado a las huevas de lumpo este caviar me resultó totalmente novedoso. Se notaba muy fresco y su sabor era muy intenso -en los bocados finales casi diría que demasiado- además que las bolitas eran mucho más grandes y transparentes que las de cualquier otro sucedáneo (el doble que las artificiales rojas que había visto en España). Luego también probé una variante de la sopa típica rusa que cambiaba la remolacha por una mezcla de lentejas y col no ácida, acompañada de un delicioso pan de ajo con la textura y el tamaño de un gran bizcocho.

En general la experiencia fue casi satisfactoria. Sinceramente no compensó la cantidad con el precio pues una hora después de pagar la cuenta tenía un cacho de pizza en la mano… algo que por ejemplo no pasa tras ir al restaurante francés de la ciudad, Le Coloniel, donde podrán ser todo lo finos que quieran pero cuando pides sopa de cebolla te meten medio litro de deliciosa crema dentro de un pan cateto ahuecado y repleto de queso fundido. Eso sí, en el restaurante ruso disfruté como un enano con la rarezas.

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Skk

octubre 26, 2008

Me va a resultar muy interesante analizar cómo Eslovaquia se transforma a medida que el euro llega a sus venas. De momento recalcar la ambiciosa y casi utópica idea de “igualar el nivel de precios” respecto a Europa, lo cual implica eliminar una -si no la principal- de las bazas de las inversiones extranjeras. No estoy del todo seguro respecto a lo que va a suceder de aquí a 5-10 años: o veo a la región enriquecida por conveniencias estratégicas o en total ruina. Personalmente habría dejado el Euro fuera hasta que Hungría y la República Checa hicieran también el cambio de moneda. No obstante es interesante ver la incorporación de la moneda única como un valiente despunte. Hungría está muy pero que muy tocada, Polonia en vaca flacas y los Checos no levantan cabeza. Si a eso sumamos que Ucrania sigue siendo tabú a muchos niveles, Eslovaquia es el primer eurobastión del Este y puede dar la sorpresa (a largo plazo, claro).

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Zadiel

octubre 23, 2008

En algún punto de la frontera eslovaca-húngara se encuentra Zadiel, parque natural famoso por la zona debido a su abrupto acantilado, las ruinas de un castillo medieval y por haber servido de exteriores a la película Behind Enemy Lines que aún no he visto (y según cuentan, uno de cuyos personajes sirvió de inspiración en la creación de Niko Bellic, protagonista de GTA4).

La zona es bastante limpia y muy recomendable, y está a sólo 40 minutos en coche desde Kosice ciudad. Cuenta con varios recorridos marcados como suele ser habitual en estos parques naturales, y está prohibido salirse de los mismos, pero el más bruto (no sé cómo me las apaño que siempre quien me hace de guía toma el peor camino de todos) es una gran prueba aeróbica que se prolonga durante toda la jornada.

Hay un particular placer al que le estoy cogiendo el gusto. Consiste en subir por montañas y peñascos durante horas sólo con la intención de llegar arriba, buscar madera seca y hacer una forestalmente prohibida barbacoa de klobasa y slanina (salchichas achorizadas y bacon con un punto especial). Luego de otro trecho caminando, y pese a lo solitario y aislado de los parajes, jamás falta la única taberna de todo el lugar, totalmente repleta de domingueros cervezas en mano.

No entiendo el placer de acabar el fin de semana más cansado de lo que se empezó, pero ya se está convirtiendo en costumbre. Por suerte.

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Simbionte

octubre 11, 2008

La semana pasada realizaron una serie de rotaciones en el trabajo y he cambiado de proyecto. Supuestamente ahora tengo un ambiente más estable y menos experimental, pero en apenas un mes ya me había habituado a compañeros de equipo y a diversas herramientas que parcialmente dejaré atrás. Ahora me centraré en Symbian, que estoy aprendiendo desde cero con todo lo bueno y malo que eso supone, y mi trabajo consistirá en añadir algún nuevo detalle a la futura revisión del Nokia N96. En realidad es como empezar de nuevo, así que no sé cómo transcurrirán las próximas semanas. De estar en un equipo de 10 personas sólo en mi ciudad, ahora somos otro tipo y yo solamente. Veremos, porque me han elegido para sustituir a un ingeniero de 15 años de experiencia y dudo que logre disimular su ausencia. Hace 15 años yo aún estaba aprendiendo a dividir con decimales.

Igualmente he recibido el primer sueldo y he comenzado las clases. Estoy deseando renovar contrato en diciembre y ver hasta qué punto engorda mi cuenta corriente, porque hasta entonces será raquítica. Respecto a la facultad, poco que decir salvo lo experto que me estoy volviendo en disimular mi cansancio por las tardes. Eso, y lo mal que llevo al ser consciente de que pago por aprender cosas totalmente inútiles y de las que muy probablemente me arrepienta -por lo no sencillo del temario-.

También he quedado varias veces con los nuevos erasmus de las tres residencias. Les cuesta tanto comprender que tengo responsabilidades como a mí ser capaz de salir entre semana, y a veces, hasta en findes. No haré comparaciones pero de un año para otro hay muchas cosas distintas, tantas que acrecientan mi sensación de no pertenencia: Yo era y sigo siendo del grupo de gambiteros del 07-08. Por lo demás son muy buena gente y espero quedar más veces así como hacer algún que otro viaje con ellos.

Y poco más me apetece contar desde un país en el que nadie habla ni se ve afectado por la crisis. Más allá de la llegada del euro en Enero, el hockey y los sucesos en países fronterizos, el resto que acontece en el mundo es considerado como curiosidad por los eslovacos. Suerte que leo prensa extranjera todas las mañanas.

En las fotos, algunos detalles del finde pasado en mi reencuentro con Budapest.

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Weird

septiembre 29, 2008

Mi lugar de trabajo es una fábrica de adictos al té y al café. Tenemos barra libre de ambos y la gente los bebe sin parar. Tampoco descarto que le añadan algún aditivo para atraer a las masas además del atractivo de su gratuidad. El arranque de la mañana suele venir siempre acompañado por el olor de sus tazas -la mía es la única que siempre lleva agua mineral, que también puedo gorronear-, y sólo cuando todos en la sala de mi equipo estamos sentados en corrillo, aproximadamente a las 9am cada día, hacemos el scrum, o lo que es lo mismo, el “justifica ante el jefe de grupo qué hiciste ayer, qué piensas hacer hoy, comenta tus problemas y aporta soluciones”, en público.

Mi jefe de grupo es un finés de unos treinta y cinco años que se parece al presentador del Cazamitos que aún tiene pelo. Cuando lo conocí pensé que era inglés -hasta lo que el débil volumen de su voz me permitió-, justo al contrario que el otro finés de mi grupo, el lider técnico, que es todo un personaje. Este segundo finés quizás sólo tiene dos o tres años más que yo, pero es el pilar del equipo. Con una pronunciación horrorosa del idioma de las islas (ya no necesito pararme a pensar qué quiere decir cuando grita “Sansel” y deduzco instantáneamente que me está diciendo “Cancel”), el líder técnico tiene un topo que le cubre casi todo un antebrazo y no para de repetir constantemente “that´s weird”, “mambo-jambo” y “whyyy? for fuck´s sake!”, la mayoría de las veces de forma consecutiva, durante todo el día.

No son los únicos fineses de mi entorno -a pocos metros de donde me siento no para de soltar coñas una mezcla imposible entre Thor y Jim Carrey- pero sí son los únicos de mi proyecto que trabajan en Kosice. El resto de mis compañeros son una tropa de eslovacos de lo más variado, desde los dos testers marginados que sólo piensan en el paintball, al pasota que no mueve un dedo y algún día expulsarán, pasando por el perroflauta alternativo casi tartamudo y al hiperactivo que parece estar en dos sitios a la vez. Luego mi proyecto recae en otras ciudades, finesa y danesa respectivamente, pero sólo he conocido a un par de sus miembros en persona y con el resto me limito al Sametime y las conferencias.

Son muchas las cosas a contar y poco el tiempo -y las ganas- para hacerlo… cosas como las porciones de tarta y los tickets para masaje que aparecen de la nada en cuanto se vaticina una carga extra de trabajo -o la amenaza de trabajar en finde, que tarde o temprano me caerá-; fiestas nocturnas y cenas organizadas para los empleados que no les importe admitir que carecen de vida social; tickets diarios para restaurante que alimentan mis ansias de exploración culinaria; la cantidad de dispositivos de seguridad que llevamos colgados del cuello -todos poseemos un collar naranja para movernos de un lugar a otro abriendo con él las puertas-, y muchas más chorradas de todo tipo. Hasta diciembre sigo en estado de supervivencia -soy aquel a quien por ahora pueden echar sin justificación- pero creo que acabaré resistiendo pese a los dolores de cabeza debidos al Nokia Way: tierno y bonito por fuera, crujiente y doloroso por dentro. Ah, ya para acabar, me es obligado mencionar lo desastrosamente estructurada que está la carrera de Ing. Informática en España y lo mucho que, a todos los niveles, me está estorbando el querer sacarla aún adelante, más por orgullo que por sentido común, desde tan lejos…

PD: Las fotos fueron tomadas durante mi primera visita al parque natural Slovensky Raj (Paraíso Eslovaco), un sitio frío, repleto de arañas como puños y en el que es normal caminar 8 horas al día para dar un paseo, pese a lo cual hace honor parcial a su nombre (en mi opinión los Tatras merecen mucho más la pena).