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Se7en

enero 4, 2010

En la era actual existen pecados que no eran posibles no ya milenios o siglos atrás, sino apenas décadas. Es por ello que desde mi humilde perspectiva me veo en la obligación, cual Papa virtual, de hacer una nueva lista: la de los 7 Ciberpecados Capitales.

1-Procrastinación
El pecado de la pereza es demasiado amplio. En los tiempos actuales, donde existen tantas posibilidades en cuanto a entretenimiento, la realización de las cosas importantes, más que apartadas, son aplazadas por el placer inmediato, siempre más atractivo. El procrastinador sabe que no está bien acabar algo hoy si mañana sigue abierto el plazo de entrega.

2-Descarga masiva
Cual hormigas recolectoras o enfermos del Síndrome de Diógenes, muchas personas no pueden evitar dejar el ordenador días, semanas o meses encendidos en descarga. Luego, ya sea almacenándolos en discos ópticos o duros, gigas de contenido poco atractivo, incluso chorra, se acumulará de forma abrumadora sin que el susodicho disponga de tiempo para su visionado o disfrute. No obstante el pecador continuará descargando cualquier cosa a su alcance sin que le resulte posible parar, pues ello provocaría un vacío espiritual en su vida o malestar ante el pago de una rápida línea adsl que en realidad no necesita.

3-Poligamia virtual
Tendencia, tan masculina como femenina pese a lo que oculten los factores culturales, que consiste básicamente en la recolección y disfrute de toda clase de ligues ficticios en la red, ya sea para su uso en facebook, chats o videoconferencia, incluyéndose aquí el fenómeno cam-whore. Como en la descarga masiva, el pecador es también incapaz de detener su pecado, entrando en la enfermedad, llegando al punto de sobrepasar su capacidad para recordar no ya qué dijo a quién la noche anterior, sino quién es esa persona que le está escribiendo hoy con tanta confianza.

4-Tacañería
Pecado ligado a la descarga masiva, aunque más sutil, la tacañería es abundante en esas personas con nivel adquisitivo que aprecian el arte de algunas obras que adquieren de forma ilícita, pero no lo suficiente para dar el paso y pagar por una merecida copia original. Este es un pecado más abundante en países mediterráneos que en los nórdicos y anglosajones, según se cree, por motivos culturales, históricos, o por gorronerismo genético.

5-Compulsividad
El binomio tiendas online y tarjetas de crédito virtuales han potenciado la compra compulsiva en la red, haciendo que los pecadores adquieran toda clase de chorradas innecesarias bien por lo fácil que resulta hacer un par de clicks o lo débil que se es ante tendencias de moda o la publicidad agresiva. En este pecado se incluyen, además de la adquisición de productos materiales, el ingreso a páginas de pago, en su mayoría pornográficas.

6-RPG
Online o no, los juegos de rol que requieren de cientos de horas para su completitud son un pozo sin fin donde caen las mentes débiles que necesitan de un aliciente que dé sentido y llene sus vidas. Este pecado, generalmente abundante entre el género masculino, gordo y a ser posible virgen -o de cualquiera que pueda ridiculizarse con subestereotipos sociales-, comienza a abrirse a otros sectores demográficos como si de una enfermedad contagiosa se tratara -en este caso no de trasmisión sexual, evidentemente..

7-Spam
La libertad y facilidad para expresarse que ofrece la red crea la falsa impresión de que cualquiera tiene algo que decir. Error. Internet para el pueblo llega a ser equivalente a dar diamantes a los cerdos si sus usuarios se transmiten chorradas entre sí sin parar. Estas tonterías, desde fotos del finde anterior luciendo labios reshulones aunque nadie mojara, pasando por powerpoints con gatitos o correos en cadena con faltas de ortografía, sirven tanto para esparcir virus como para consumir valiosos recursos computacionales. Twitter, facebook y fotolog son algunos portales potenciadores de este pecado, incluyendo los blogs personales en general, entre los que se incluye el que ahora muestra esta absurda lista.

Nota: esta recolección de pecados se encuentra en fase de beta abierta, por lo que las recomendaciones y mejoras son bienvenidas.

5 comentarios

  1. No veo por qué se iba a considerar un RPG como peor que otros videojuegos. He conocido a gente mucho más enganchada al Halo o a juegos de estrategia que a cualquier RPG.

    Para mí el “pecado” sería el juego online, más que el juego en sí (y mucho menos el RPG). Un juego, por largo que sea, te lo acabas y listo (puedes rejugarlo, pero ya no es lo mismo); uno online sigue y sigue.

    Por otra parte, me sorprende y casi me indigna de ti esa consideración… hay gente que le dedica al cine o a la lectura más tiempo que el que da la categoría de “friki” (a poder ser con calificativos como los que te has sacado de la manga) si se dedica a videojuegos, y no está mal visto. Una forma de pensar muy arcaica y tópica, para venir de ti.


    • Pensaba que sólo con proclamarme al principio “Papa virtual” ya daba a entender que la lista iba en plan paródico y exagerado, tomándome el concepto de pecado a cachondeo.

      Sobre poner RPG en vez de directamente online gaming tiene que ver con el eterno combate entre lo hardcore que puede resultar un Baldur´s Gate y lo casual de un Halo o CoD, así que directamente he atacado con el Wow en mente, que se queda entremedias de ambos.


  2. Tú has conocido a pocos fan hardcore del Halo, entonces.

    El Wow es peculiar, convierte a casuals en hards.


  3. Los has clavado, sí señor.



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